Introducción:
“Cristo tomó nuestra carne caída, con todas sus
debilidades, inclinaciones y pasiones, para demostrar que el hombre puede
vencer como Él venció.” Esta afirmación —que resuena en ciertos sectores de
la llamada Teología de la Última Generación— ha provocado una de las discusiones
cristológicas más profundas dentro del adventismo contemporáneo.
¿Realmente participó Cristo de una humanidad idéntica
a la nuestra, sujeta no solo al dolor y la muerte, sino también a la tendencia
interior al mal? ¿O el escritor de Hebreos quiso decir algo mucho más glorioso
y misterioso al afirmar que “por cuanto los hijos participaron de carne y
sangre, él también participó de lo mismo”? (Heb 2:14).
En estas pocas palabras, el apóstol condensa el
corazón del misterio de la encarnación: el Dios infinito que no observa la
miseria humana desde lejos, sino que entra en ella, la toca, la asume y la
redime desde dentro. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿qué clase de
“participación” fue esa? ¿Cómo pudo Aquel que es “el resplandor de la gloria
del Padre” (Heb 1:3) compartir lo corruptible sin volverse corrupto?
Este artículo se adentra en el significado exegético y teológico de esa frase decisiva —metécho kai koinonéō sarkòs kai haímatos— para responder una cuestión que define la fe misma: ¿Qué ocurrió cuando Dios participó de carne y sangre?
cláusula clave:
ἐπεὶ οὖν τὰ παιδία κεκοινώνηκεν αἵματος καὶ σαρκός, καὶ αὐτὸς παραπλησίως μετέσχεν τῶν αὐτῶν, ἵνα διὰ τοῦ θανάτου καταργήσῃ τὸν τὸ κράτος ἔχοντα τοῦ θανάτου τουτ’ ἔστιν τὸν διάβολον, (Interlineal y edición disponible: biblehub.com , Blue Letter Bible)
Traducción literal:
“Porque, por tanto, los hijos han participado [perfecto] de sangre y carne, y
él también, de manera similar, participó [aoristo] de las mismas cosas, para
que por medio de la muerte anule al que tenía el imperio de la muerte —esto es,
al diablo—”
1.
Análisis morfológico y sintáctico (frase
por frase).
- ἐπεὶ οὖν — “puesto que / por tanto”: marca la
conexión argumentativa con los vv.10–13 (la misión redentora del Hijo).
- τὰ παιδία — “los hijos” (nominativo plural).
En el flujo del argumento, el contexto (v.16: “no toma a los ángeles sino
al linaje de Abraham”) muestra que “los hijos” son la descendencia
humana / la humanidad a la que Jesús se identifica y despliega su obra
redentora.
- κεκοινώνηκεν (κοινωνέω, Verbo - Indicativo
Activo Perfecto - 3a Persona Singular): “(han)
participado / son partícipes”. El perfecto aquí subraya una
realidad vigente y constante: la condición humana (ser ‘de sangre y
carne’) es una situación real, estable y determinante de la experiencia
humana. Muchos comentaristas leen el perfecto como “los hijos han sido y
siguen siendo partícipes (es decir: la humanidad, desde Adán hasta ahora,
comparte esta condición)”.
- αἷματος καὶ
σαρκός — “sangre y carne” (orden variante según
manuscritos; la idea léxica: los componentes de la existencia humana
corporizada — vida mortal, vulnerabilidad, cuerpo). Las palabras αἷμα (sangre)
y σάρξ (carne) son fórmulas idiomáticas que señalan la
experiencia material y mortal del ser humano. Por separado “carne” y
“sangre”: tienen un campo semántico amplio — desde referencia al cuerpo
humano, hasta la naturaleza humana como tal, hasta (en otros contextos) la
“carne” como polo de la inclinación pecaminosa, Pero en Hebreos 2:14, el
uso conjunto enfatiza la condición encarnada, mortal y vulnerable
del ser humano, lo miso que en otros usos del nuevo testamento de esta
misma frase.
- καὶ αὐτὸς παραπλησίως μετέσχεν τῶν αὐτῶν —
“y él también, de manera similar, participó de las mismas [cosas]”. παραπλησίως
= “de manera análoga / igualmente (en lo esencial)”; μετέσχεν (aor.
indic. 3 sg. de μετέχω) subraya la acción puntual. En la
sintaxis aquí, el sujeto humano está en estado participativo (perfecto)
y Cristo entra históricamente en esa realidad (aoristo).
Cristo entró en esa condición humana (una vez, historialmente) — la
entrada real e histórica en la humanidad. En Hebreos 2:14 indica
participación real en la condición humana concreta.
- ἵνα διὰ τοῦ θανάτου καταργήσῃ... —
finalidad: “para que mediante la muerte anule/inhabilite al que
tenía el poder de la muerte (i.e., el diablo)”. El propósito es
soteriológico y escatológico: la identificación humana del Hijo tiene por
fin la derrota del poder del pecado/muerte. καταργέω = privar de
eficacia/poder.
Observación sintáctica-teológica importante: el autor
utiliza dos tiempos verbales distintos: perfecto para describir la condición
perdurable de los hijos, y aoristo para describir el hecho histórico por
el cual el Hijo entró en esa condición. Ese contraste no es accidental: subraya
(a) la permanencia/realidad de la condición humana en la que Jesús se
identifica y (b) el carácter puntual y redentor de la encarnación de Cristo. (biblehub.com)
2.
Lectura contextual:
a.
¿a quiénes llama “hijos”?
El autor de Hebreos está discutiendo la misión del
Hijo en relación con “muchos hijos” (v.10) y cita textos que presentan al Hijo
como hermano y representante (vv.11–13). Además, 2:16 clarifica que la obra de
Cristo se realiza no sobre ángeles sino sobre la simiente de Abraham
(los humanos/descendientes), lo que identifica a “los hijos” como la humanidad
(especialmente el linaje humano que participa la condición de carne y sangre).
Por tanto, el argumento es: porque los humanos son de carne y sangre, el
Hijo se hizo carne y sangre para salvarlos.
b.
Uso de “carne y sangre” en el Nuevo Testamento
1. Mateo 16:17: “Bienaventurado eres, Simón,
hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que
está en los cielos.”
- Griego: σὰρξ καὶ αἷμα (sarx kai haima).
- Sentido: Expresión idiomática semítica que significa “ningún
ser humano” o “la naturaleza humana” (cf. Gál 1:16). Jesús
contrasta la revelación divina con el conocimiento humano
limitado. “Carne y sangre” aquí no denota pecado, sino la incapacidad
natural del hombre para conocer lo divino sin revelación.
- Conclusión: Se refiere a humanidad
finita, no a “carne pecaminosa”.
2. Juan 1:13: “Los cuales no son
engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino
de Dios.”
- Griego: οὐκ ἐξ αἱμάτων, οὐδὲ ἐκ θελήματος σαρκός.
- Sentido: Nacimiento natural (humano) en contraste con el
nacimiento espiritual. “Carne” y “sangre” designan la reproducción
humana ordinaria, no moralmente corrompida, sino natural.
- Conclusión: Expresa la condición
natural del ser humano, no inclinaciones al pecado.
3. Gálatas 1:16: “Revelar a su Hijo en mí,
para que le predicase entre los gentiles; no consulté con carne y sangre.”
- Griego: οὐ προσανεθέμην σαρκὶ καὶ αἵματι
(ouk prosanethēmen sarki kai haimati).
- Sentido: “No consulté con ningún ser humano.” Denota
dependencia de la revelación divina, no del consejo humano.
- Conclusión: Aquí, “carne y sangre”
significa ser humano común, sin matiz moral negativo.
4. Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha
contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades...”
- Griego: πρὸς αἷμα καὶ σάρκα (pros haima kai sarka).
- Sentido: Referencia genérica a seres humanos mortales.
El conflicto cristiano no es contra hombres, sino contra fuerzas
espirituales malignas.
- Conclusión: “Carne y sangre” = la
humanidad mortal, no implica “naturaleza pecaminosa” contra la que si
estamos enfrentados en la batalla espiritual.
5. 1 Corintios 15:50:
“Esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no
pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción.”
- Griego: σὰρξ καὶ αἷμα βασιλείαν θεοῦ
κληρονομῆσαι οὐ δύναται.
- Sentido: La condición humana corruptible y mortal
no puede entrar en la inmortalidad sin transformación. No habla de pecado
moral, sino de mortalidad física. La “carne y sangre” son símbolo
de la vida terrenal, sujeta a la muerte.
- Conclusión: Denota mortalidad,
no naturaleza pecaminosa.
3.
Implicaciones exegéticas y teológicas
inmediatas
- Identificación real con la humanidad (encarnación
verdadera): Hebreos 2:14 afirma que Cristo realmente
asumió la condición humana (cuerpo, sangre, mortalidad). Esa
identificación es necesaria para que su muerte tuviera eficacia en la
esfera que el diablo gobernaba (la muerte humana).
- No es énfasis en “pecaminosidad de la carne” sino
en la condición humana: el contexto (v. 17–18; y Heb 4:15) y el uso
léxico apoyan la lectura de que la frase señala mortalidad,
vulnerabilidad, experiencia de la tentación y probación, no una
imputación de inclinaciones pecaminosas al sujeto divino. Hebreos 4:15
enseña que Cristo fue tentado en todo como nosotros, pero sin
pecado.
- Finalidad soteriológica: la
encarnación → la muerte → la derrota del poder de la muerte (καταργέω) →
liberación de los que vivían esclavos por el temor a la muerte (v.15). El
texto conecta identidad (participación en carne y sangre) con el objetivo
redentor.
- Aspecto “once for all / histórico” de la
encarnación: el aoristo μετέσχεν comunica el evento histórico
(Cristo asumió la condición humana en la historia), mientras que el
perfect κεκοινώνηκεν describe la condición humana permanente que él
asumió. Este matiz apoya la noción de identificación real, una entrada
histórica en la experiencia humana, no una mera apariencia.
4.
Respondiendo la problemática: ¿Hebreos 2:14
enseña que Cristo tuvo naturaleza pecaminosa?
Respuesta: No. Hebreos 2:14 afirma la participación
real de Cristo en la condición humana (sangre, carne, mortalidad,
posibilidad de ser tentado y de morir) con el propósito explícito de vencer al
que detenta el poder de la muerte. El texto no enseña que Cristo
asumiera inclinaciones internas al pecado o una naturaleza pecaminosa
ética/ontológica en este texto. Esa conclusión se apoya en:
- El enfoque léxico y sintáctico del pasaje: carne
y sangre funcionan como marcador de la existencia humana, no
necesariamente como “naturaleza pecaminosa” moralmente determinada. (Blue
Letter Bible)
- El contraste con Hebreos 4:15,
que afirma la tentación de Cristo “en todo” pero su
sin-pecado (χωρὶς ἁμαρτίας / “yet without sin”). Si Heb 2:14
implicara que Cristo tenía inclinaciones pecaminosas, la afirmación
de Heb 4:15 quedaría sin sentido pastoral — Jesús no sería el agente
perfecto para representar y redimir sin haber permanecido sin pecado. (Blue Letter Bible)
- La intención teológica del autor: la
identificación real con lo humano para despojar/anular el poder del
diablo sobre la muerte por medio de la muerte redentora del Hijo (καταργήσῃ).
El objetivo es la victoria sobre la muerte, no una declaración sobre la
corrupción moral de la carne de Cristo.
- El apoyo de los escritos de egw: En
todos los escritos de EGW cuando cita este texto o menciona estas
expresiones no se tiene en vista ni se hace referencia alguna a la participación
de Cristo en las inclinaciones, propensiones o inclinación interior al
pecado. Ella enfatiza la humanidad real: “Cristo no
tomó la naturaleza humana en forma aparente. La tomó de verdad. En
realidad, poseyó la naturaleza humana. “Por cuanto los hijos participaron
de carne y sangre, él también participó de lo mismo”. Hebreos 2:14. Era el
hijo de María; era de la simiente de David de acuerdo con la ascendencia
humana. Se declara de él que era hombre, el hombre Cristo Jesús. (1MS
290.1) En otra cita señala su identificación con la humanidad: “Desde
toda la eternidad, Cristo estuvo unido con el Padre, y cuando se revistió
de la naturaleza humana, siguió siendo uno con Dios. Él es el vínculo que
une a Dios con la humanidad. “Por cuanto los hijos participaron de carne y
sangre, él también participó de lo mismo”. Hebreos 2:14. Únicamente
mediante él podemos llegar a ser hijos de Dios. A todos los que creen en
él, les da poder para convertirse en hijos de Dios. Así el corazón llega a
ser el templo del Dios viviente. Porque Cristo tomó la naturaleza humana
es por lo que los hombres y mujeres llegan a ser participantes de la
naturaleza divina. El trae a la luz la vida y la inmortalidad por medio
del Evangelio”. (1MS 267.5) “Cristo vio el terrible peligro del
hombre, y determinó salvarlo por medio de su propio sacrificio. Para
cumplir su propósito de amor por la raza caída se hizo hueso de nuestros
huesos y carne de nuestra carne. “Así que, por cuanto los hijos
participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para
destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto
es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban
durante toda la vida sujetos a servidumbre...” (RJ 9.3) y en otra añade lo que esta
identificación implicaba: “Pero descendió más todavía; el Hombre
debió humillarse como un hombre para soportar insultos, reproches,
vergonzosas acusaciones y maltratos. No parecía haber un lugar seguro para
él en su propio territorio. Tuvo que huir de lugar en lugar para salvar su
vida. Fue traicionado por uno de sus discípulos; fue negado por uno de sus
más celosos seguidores. Fue escarnecido. Fue coronado con una corona de
espinas. Fue azotado. Fue forzado a llevar la cruz. No fue insensible a
ese desprecio e ignominia. ... Sintió la amargura como ningún otro
ser pudiera haberla sentido. Era puro, santo e inmaculado, y
sin embargo fue tratado como un criminal. El adorable Redentor descendió
desde la más elevada excelsitud. Paso a paso se humilló hasta morir, ¡y
qué muerte! Era la más vergonzosa, la más cruel: la muerte en la cruz como
malhechor. No murió como héroe a los ojos del mundo, cargado de
honores, como mueren los hombres en las batallas. Murió como un criminal
condenado, suspendido entre los cielos y la tierra: murió una penosa
muerte de vergüenza, expuesto a los vituperios e injurias de una multitud
degradada, criminal y licenciosa. Toda esta humillación de la Majestad del
cielo fue por el hombre culpable y condenado. (—The Review and
Herald, 4 de septiembre de 1900)
En resumen: Cristo participó históricamente de “sangre y
carne” (es decir: se hizo verdaderamente humano — vulnerable, mortal, sujeto a
prueba, sufrimiento y muerte), pero esto se entiende en Hebreos como
condición necesaria para su victoria redentora; no se le atribuye en el pasaje
una inclinación interior al pecado ni una “naturaleza pecaminosa” que mancharía
su idoneidad como Sumo Sacerdote y sustituto expiatorio. Recordemos que estas cualidades
eran esenciales apra el plan redentor:
- Sustitución penal/expiatoria:
para que la muerte de Cristo sea sacrificio redentor por los pecadores,
Cristo debía ser sin pecado (Heb 4:15; 1 Pe 2:22; 2 Co 5:21). Si hubiese
poseído inclinaciones pecaminosas sería incapaz de ser el sustituto moral
perfecto.
- Sometimiento real a las consecuencias humanas:
tomar “carne y sangre” implicó someterse a muerte, hambre, sed, tentación,
empatía — lo cual habilita a Cristo como ayuda eficaz para los que
son tentados (Heb 2:17–18; 4:15–16).
Conclusión:
Hebreos 2:14–15 no enseña que Cristo poseyó una
naturaleza pecaminosa (es decir, inclinaciones internas o propensiones
morales al pecado). Lo que el texto afirma con fuerza es que Cristo se
identificó históricamente con la condición humana real —“carne y sangre”—:
asumió mortalidad, vulnerabilidad, posibilidad de ser tentado y la exposición a
la muerte, con el propósito de derrotar a quien tenía el dominio sobre
la muerte y liberar a los que vivían en temor. Esa identificación es necesaria
para la eficacia de su obra redentora; la Biblia (incluido Hebreos 4:15)
mantiene, sin contradicción, la conclusión de que Cristo fue tentado en todo
pero sin pecar.
Referencias:
- Interlinear
/ texto crítico Hebreos 2:14 (Greek + English) — BibleHub. (biblehub.com)
- Hebreos
2:14 (varias traducciones e interlineales) — Blue Letter Bible
(Hebrews 2:14 page). (Blue Letter
Bible)
- Léxico /
Strong’s: κοινωνέω (G2841) — Blue Letter Bible lexicon. (Blue Letter Bible)
- Léxico /
Strong’s: μετέχω (G3348) — Blue Letter Bible lexicon / BibleHub. (Blue Letter Bible)
- Léxico /
Strong’s: σάρξ (G4561) — Blue Letter Bible / Strong’s. (Blue
Letter Bible)
- Léxico /
Strong’s: αἷμα (G129) — Blue Letter Bible / Strong’s. (Blue Letter Bible)
- Léxico /
Strong’s: παραπλησίως (G3898) — BibleHub / Blue Letter. (Blue Letter
Bible)
- Léxico /
Strong’s: καταργέω (G2673) — Blue Letter Bible lexicon. (Blue Letter Bible)
- Comentarios
y notas exegéticas: Expositor's Greek Testament; StudyLight / Precept
Austin (análisis de tiempo verbal y sentido teológico de Heb 2:14–16).
(StudyLight.org)
- Comentarios
breves y estudios (contexto de “los hijos” y v.16): BibleHub / Blue
Letter (Heb 2:16). (Blue
Letter Bible)
- White, E. G. (1958). Selected
Messages, Book 1 (1MS 267.5). m.egwwritings.org
- White, E. G. (1958). Selected
Messages, Book 1 (1MS 290.1).
- White, E. G. (1985). Reflecting
Christ [Reflejemos a Jesús] (RJ 9.3). Pacific Press Publishing
Association / Review and Herald. m.egwwritings.org
- White, E. G. (1900, September
4). Christ Man’s Example. The Review and Herald. (Reprint in
A fin de conocerle, AFC64 70.x). m.egwwritings.org+1
- White, E. G. (1964). A fin
de conocerle (AFC64). Asociación Casa Editora Sudamericana. (Reprint /
recopilación que incluye el artículo de Review & Herald, 4 Sept
1900). m.egwwritings.org
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